Adaptar la miel a la boca del asno

Manuel Blanco

Manuel Blanco

CEO y Cofundador de Healthy Smile

Adaptar la miel a la boca del asno

En los últimos años, la odontología ha evolucionado drásticamente como sector.

Desde el barbero que se dedicaba a sacar dientes como complemento de afeitado. Pasando por el doctor que ejercía la profesión en un espacio dentro de su casa, hasta llegar a un espacio que más que una clínica parece una nave espacial.

Han pasado varias generaciones, evoluciones de técnicas y de instrumentales.

Adornos y despegues aparte, no debemos olvidar que la evolución y el progreso siempre es enriquecedor, pero como todo, en su justa medida.

Orgullosos de lo conseguido, disponemos de todo lo necesario para solucionar casi cualquier problema de un paciente.

Es, sin duda, un gran avance siempre que no se olvide la base del asunto, solucionar ese problema.

Podemos estar orgullosos de todas y de cada una de las incorporaciones que se han dado lugar al sector dental en los últimos años.

Sí, también del marketing y del sistema de financiaciones.

En estos dos últimos casos entra en tela de juicio si es o no la miel (lo añadido) un alimento adecuado para el asno (la odontología).

Bien, como todo, en su justa medida.

Es positivo contar con nuevas formas de trabajo que además permitan potenciar, respaldar o hacer visible la práctica odontológica. Pero, además, se debe hacer el esfuerzo de adaptar estas incorporaciones a un modelo cuyo centro es la salud y la relación humana.

Percibimos la mejora de los procesos como una forma de mecanizarlos, implementar el rendimiento del sillón y dar paso a una tendencia de cadena de montaje a nuestro servicio dentro de la clínica.

La sociedad actual piensa diferente, vive diferente. Espera una odontología a la altura de las circunstancias.

El asno puede comer miel, por supuesto. Debemos asegurarnos de que ofrecemos una odontología que transmite valor añadido a todos y cada uno de nuestros pacientes.

Podemos mecanizar los procesos, establecer protocolos de funcionamiento que nos permitan mejorar el rendimiento, utilizar tecnologías que nos aporten mejoras en la experiencia del paciente en la clínica.

Antes adaptemos su consumo a las necesidades del animal (la odontología). De lo contrario acabará con caries, con sesión de rayos X incorporada, un móvil de última generación por su tratamiento. Y, por supuesto, un blanqueamiento gratuito.

Y el pobre asno sin saber si la miel está hecha para él o no.

 

                                                                                                           Healthy Smile

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